viernes, 15 de abril de 2016

Reseña: "Amigos del Alma", de Patricia Sutherland


Jason y Gillian son como dos gotas de agua... pero lo que los distingue de otras grandes amistades es que, al parecer, mantienen una especie de conexión mágica que los fortalece y los complementa, y que es un atributo exclusivo de las almas gemelas.
¿Cómo pasan dos personas de carne y uña, los mejores amigos durante más de una década, a convertirse en pareja sentimental?
¿Qué circunstancia tan especial, nueva y determinante puede llevar a dos personas que han mantenido un nivel de comunicación tan profundo, a estrechar lazos?


¿Existe eso de las "almas gemelas"?

Yo, como romántica empedernida y fan de este tipo de novelas, debo decir que creo que sí. Existe la posibilidad imperiosa de que te cruces, algún día, con una persona que sea tan calcada a ti y que te entienda tanto que no puedas evitar querer quedarte junto a ella. Enhorabuena si lo has hecho ya, porque vas a ser de esas personas que viven con una paz y una felicidad que muchos van a envidiar.

Algo así les pasa a Jason y Gillian.

Jason, el mediano de los hermanos Brady (Mark y Mandy) es un quarterback que, tras años fuera de casa, decide volver en Navidades, como el turrón. Como no podía ser de otra forma, es un tiarrón de cuidado, guapo no, guapísimo, alegre y, por supuesto, un Don Juan. Sus conquistas son muchas, y todas y cada una de ellas tienen su punto en común: son igual de imponentes que él, guapas y están hasta la gorra de oír hablar de una tal Gillian

Y es que Gillian es, pese a que al muchacho le costará Dios y ayuda reconocerlo, la mujer por la que se deshacen sus huesitos. Ella es igual de jovial que él, risueña y su mejor amiga desde que, a los trece años, llegara a casa de los Brady en acogida. 

Desde ese día, ambos son uña y carne, cosa que Victoria, la actual "amiga" (¡ni eso!) de Jason, le repateará. Precisamente será ella quién, en un arranque de furia por las atenciones que el quarterback le obsequia a su amiga, le diga las verdades que han estado enterradas en el fondo de sus corazones: tanto él como Gillian se atraen como los imanes. A partir de ahí, Jason irá siendo convencido por todos los Brady para que abra los ojos y se dé cuenta de lo que su amiga del alma es para él.

Siempre cerca.
Nunca demasiado.
Si tan solo pudiera ver lo que les ocurría cuando estaban juntos, cómo brillaban, qué grandioso era lo que fluía de ellos...
Si pudieran verlo a través de otros ojos, distintos de los suyos, comprenderían que se pertenecían. Que lo que los unía era más grande que el amor.

En el momento en que es consciente de que entre él y Gillian debe haber algo más, todo se convierte en una lucha para que ella se deje llevar y lo acepte.

Sinceramente, no sé cómo esta historia ha llegado a mí. O cómo he llegado yo a ella, más bien, quizá.

Sólo sé que he tenido el corazón encogido todo el tiempo mientras veía cómo se lo curraba un muy enamorado Jason con una muy, muy, muy reticente pero también enamorada Gillian.

Con una prosa sencilla, un paraje de película y un amor que estaba predestinado a ocurrir, Patricia Sutherland nos deslumbra con una novela que, quieras o no, no te deja indiferente.

Podría haber empezado con el primer libro de la saga (este es el tercero de la saga Sintonías y que cuenta con 5 libros, actualmente), pero la sinopsis de esta historia me atrajo tanto que no pude empezar por el principio. Aunque, afortunadamente, cada libro tiene su propia historia, así que, pese a que lo ideal es leerlas en orden, no es especialmente complicado conocer a las parejas.


Y no me arrepiento, la novela me ha arrancado más de una sonrisa. Además de ese sentimiento interior que se siente cuando NECESITAS que los protagonistas se dejen de tonterías y se den cuenta de cuánto se quieren, porque está clarísimo para todos excepto para ellos, ¡no hay más ciego que el que no quiere ver!

Hasta ahora no había leído nada de la autora, pero me ha encantado conocerla con la historia de Jason y Gillian.

A veces, pese a que todo está claro desde el principio, nos negamos a ver la realidad por miedo a que las cosas cambien, o por el miedo a perder aquello que es tan especial. 

Historia donde el lema principal (pese a ese miedo que se pueda tener) es el de "quien no arriesga, no gana".

¡¡Leedla!! Os va a súperhipermega gustar/encantar/enamorar/conquistar, y un largo etcétera.

Ailina Shebelle ♥

6 comentarios:

  1. Muy buena reseña, lee todos los libros, son preciosos.

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    1. La verdad es que con lo mucho que me ha gustado este, seguro que lo hago.

      ¡Muchas gracias! Un abrazo. :)

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  2. Por el título ya me llama mucho la atención... :).

    Besos,

    Noa

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    1. Es genial. Espero que lo disfrutes si te animas.
      :)

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  3. Muy buena reseña.
    Por cierto, formo parte de la iniciativa Sigueme y te sigo.
    Yo ya te sigo a ti.

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    1. ¡Hola Ángela!

      Muchas gracias, ¡nos leemos!

      Un abrazo. :)

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